domingo, 24 de julio de 2016

Llegué a Londres. Por fin estamos los cuatro juntitos!

Hoooolaaa! Ya estoy en Londres!! Llegué de Irlanda el jueves y el viernes ya estaba cogiendo el vuelo para Londres. Estoy muy cansada pero feliz de estar aquí todos juntitos. 
Y si, bastante juntitos en esta casa. Tiene un dormitorio y como dos cuartos de estar que tienen sofá o sofá cama. Al final, cabemos los cuatro pero mejor tres cómodamente. La casa está bastante sucia y cutre, así que mañana me toca limpieza a fondo... La casa es el piso bajo de una típica casa de ladrillo rojo, adosado, con un jardincito delante y otro detrás. El piso de arriba es de otro dueño. El dueño era un señor mayor, un loco bohemio que se había pirado por la India y que tenía un cab, un taxi, y que se dedicaba a llevar y traer a gente en su Karma Kab, como lo llamaba. El taxi estaba totalmente tuneado, lleno de tantos adornos indios y budistas que mareaba mirarlo, era como el taxi del tío de Mujeres al borde de un ataque de nervios, el Mambo-taxi, os acordáis? ...luego en su tiempo libre se pasaba temporadas fumándose todo lo que se encontraba en Ibiza y claro, un día le dio un pataflus y la palmó. Eso sí, se fue contento de este mundo. Ahora es el hermano, que vive en Oxford, el que lleva el alquiler de la casa, y así está de guarrilla y abandonada. El jardín de detrás parece totalmente una jungla en la que si te adentras, desapareces para siempre. Aún no he llegado al final, a ver si un día me atrevo. 
De todas formas, es muy agradable desayunar o cenar fuera, y lo será más cuando limpie la mesa!
Desde que llegué hemos tenido un tiempo "glorious", demasiado, diría yo, está haciendo un calor que flipas, es un calor húmedo que te deja aplatanada y estos no están acostumbrados a estas olas de calor, hay anuncios por el metro advirtiéndote de que lleves agua por si te mareas!! 
Jorge está trabajando en Mango, en Oxford Street, está agotado, trabaja muchas horas y sobre todo muchas horas seguidas de pie, doblando y recogiendo toda la ropa que las marujonas que van de rebajas y desdoblamos y tiramos por ahí. Cómo se cabrea..., pobre! Pero bueno, está trabajando y sacándose su pastita, así que no me da ninguna pena, además es una gran experiencia. Juan estuvo en un café, de kitchen porter KP, que es pinche de cocina, curró como un bestia y ahora está pendiente de dos entrevistas, una en una tienda de Lego y otra en H&M. Es increíble lo movido que es el mercado de trabajo aquí. Hay muchas, muchísimas ofertas de empleo en bares y restaurantes, en tiendas, en supermercados, ofertas en las que trabajas mucho pero sacas una pasta, si lo comparamos con España. Por lo menos hay trabajo para estos jóvenes, para que puedan hacer algo y sacarse su dinero. Qué pena que España no funcione así, no?
Ayer Jorge trabajo todo el día y Pedro, Juan y yo nos fuimos a ver la casa-museo de Sherlock Holmes, en 221B Baker Street. Muy bonita, totalmente ambientada en la época, te los imaginas ahí dentro deduciendo cosas imposibles..., y el museo lleno de referencias a la serie de Sherlock que tiene tan enganchado a Juan!
Juan se emocionó tanto que se compró el primer libro de Sherlock y ahí está, leyendo feliz; no hay mal que por bien no venga. 

Hoy Domingo, hemos ido al Serpentine, el lago que está en Hyde Park para ver una exposición de arquitectura moderna en varios sitios. Algunas construcciones nos han gustado más que otras pero en general ha sido muy agradable, estaban esparcidas por el parque y hacia un dia maravilloso, menos caluroso que ayer. 
Qué suerte! Después del paseo por el parque, encontramos un pub precioso, el Victoria. Estábamos en una zona evidentemente buenísima porque no dejabamos de ver cochazos espectaculares, unas casas preciosas y mucho árabe. Nos quedamos allí a comer y la verdad es que comimos súper bien, el fish and chips de Pedro estaba espectacular. 

Jorge había quedado con una amiga, así que nosotros tres nos fuimos al Roman Road summer festival, que te recomiendan en Time Out. Es el típico mercadillo lleno de puestos de artesanía, comida orgánica, tapas, y una zona para conciertillos al aire libre. Todo muy bohemio en una zona que ahora está muy de moda, el este de Londres, al lado de Mile End, que era donde yo estuve trabajando de asistente de español. Dios mío, tantos años y aún me acuerdo de tantas cosas!! Tengo que volver a patear estas calles, pero iré sola para que estos no me miren como si fuera la abuela cebolleta con sus batallitas....

Y como no hay que perder la costumbre y se cumpla eso de que "when in Rome, do as the Romans do", volviendo hacia casa nos encontramos una mesa en la puerta de una casa, con un cartel que decía, "please take", y como no tenemos mesa para comer los cuatro de forma cómoda, pensamos que quizás esta era la oportunidad perfecta, así que arramplamos con ella y nos la trajimos a casa! Mírala que mona! Nos viene de fábula! No es la primera vez que cojo algo del skip, del contenedor, el año de Oxford fue una bici, y mis hijos me despreciaron y me insultaron por rata asquerosa, pero esta vez parece que les ha parecido mejor, están madurando por fin. 
Hasta la próxima, me voy a hacer la cena.
Besos a todos! 😘😘😘😍





























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