martes, 30 de agosto de 2016

Una Maña en Londres

Y aquí las impresiones de una extranjera en Londres, extranjera del todo porque para empezar todo mi inglés ha consistido en algún “Thank you” y uno que otro “sorry” mientras que estos chicos se mueven por aquí con la absoluta naturalidad del que está en su casa.

Yo todo el tiempo con los ojos muy abiertos porque hacía años que no venía y la primera impresión es que todo es muy distinto. Me explico: si voy a Francia o a Italia, por ejemplo, se que no estoy en España, pero, idioma aparte, no me siento muy diferente. Aquí si. Aquí todo es distinto: desde los edificios (me encanta la forma en la que mezclan construcciones muy modernas con casitas ancestrales, que, aunque no tengan un valor arquitectónico especial, no han tirado, con lo que quedan barrios encantadores en pleno centro: casitas de colores con las ventanas llenas de macetas al lado de barrios muy serios) hasta la forma en que se mueven: no sólo conducen por la izquierda, es que además todo parece estar permitido y se lo toman con total tranquilidad, y por supuesto la gente, que hace un Londres supercolorista, porque se visten como les da la gana y porque hay mogollón de musulmanas, miles de gentes de color (negro), también indios, y por supuesto blanquitos rubicundos de piel transparente y (¿inocentes?) ojos azules.

Ya os contó Betty las horas que pasó esperándome en el aeropuerto. Tenía que haber llegado a las 4 y llegué a las 8 por culpa de la niebla. Mi primer metro. Luego muchos más que esto es muy grande. Lo primero: hay que ser universitario por lo menos para moverse aquí en metro: no todos los metros hacen todo el recorrido, por lo que es un follón saber que línea tienes que coger y apañarte en los siguientes 25 transbordos, en fin, yo estaba en buenas manos, así que llegamos perfectamente tras 2 horas de viaje, bueno: Un Santiago-Londres cualquiera.

Les había pedido que me enseñaran lo más típico, así que al día siguiente nos fuimos al puro centro: Picadilly y a visitar a la Reina que al parecer estaba porque estaba la bandera británica en lo alto de Buckingham Palace, fuimos por un parque que creo que se llama Green Park y salimos por St. James Park, que esta es otra cosa de Londres, que está lleno de parques con gentes tomando el sol, ya que hacía un día estupendo, que yo venía un poco apurada porque sólo tenía ropa de verano pero hace calor. Mucho.Pasamos por Westminster y habríamos entrado pero costaba la friolera de 20pouds y lo obviamos ¡como se las gastan con los precios!

Comimos en un pub, donde Betty se tomó la rica sidra con cereza y yo me inicié en los secretos de la cocina inglesa, eso si, con una Guines.

Luego Trafalgar SquareWhitehall, desde donde asomamos la nariz a Downing Street que yo no sabía que es una calle cerrada y protegida por un montón de policías con metralletas. Y de ahí fuimos a Covent Garden que es un mercado antiguo precioso.

Rica cena en casita y a la cama, que estábamos bastante cansados después de tanto caminar.

Pero al día siguiente, ya repuestos, nos volvimos a lanzar a las procelosas calles de Londres, paseamos otro poco por el centro y fuimos a China Town, que está muy muy céntrica y es muy chiquitita, son sólo dos calles, pero es muy china. Luego al Britis a ver a los asirios y el Partenón. Ellos se apuntaron a una visita a la Europa medieval, yo escuché un poco, pero como no me enteraba de nada, me fui a ver a los egipcios.

De allí fuimos a Hyde Park, más en concreto a Speaker´s corner: Casi todos eran musulmanes que discutían con otros musulmanes sobre religión, algunos en árabe, y algunos con ingleses, pero era monotema. A Betty y a mi nos agarró un musulmán y nos dio una conferencia completa sobre la religión de Mahoma, tan completa que no sabíamos como escaparnos. En fin, que estamos ya casi convencidas y vamos a empezar a aprender árabe para leer el Corán y ver la luz.

El domingo fuimos a ver la orilla derecha (creo, pero a lo mejor es la izquierda, la menos poblada vaya) del Támesis. Subimos a la Tate Galery porque desde arriba se ve todo muy bien, paseamos apaciblmente a la orilla del río, que estaba precioso.

Y por la noche a ver un musical con Ana, la amiga de Betty y Pedro de Oxford, y sus hijos, creo que fue muy divertido.

Y ayer ¡Fuimos de Carnaval! Betty tiene miles de fotos que serán mejores que cualquier explicación. Yo sólo puedo decir que no me podía creer lo que estaba viendo: Brasil y la samba desfilando por Notting Hill, y si, había mucha gente de color, pero también inglesitos de pura cepa moviéndose ¡con gracia!. Por supuesto nos unimos a la fiesta y bailamos con el salero que nos caracteriza. Por la tarde había tanta gente que era difícil caminar, así que nos fuimos a cenar a un italiano fuera del carnaval.

Y ya mañana nos vamos ¡sniff!, me ha sabido a poco, pero ha sido intenso y muy divertido.

 

 

 

domingo, 28 de agosto de 2016

Our Ladies of perpetual Succour And Notting Hill Carnival


Ya esto se acaba, no podía durar siempre, y ya nos volvemos. No hace falta que diga que ha sido perfecto, mucho mejor de lo que me esperaba. Y el broche final está a la altura, un musical y el Notting Hill carnival. Qué más se puede pedir!! 


El viernes vino Ana, con Lara y Lucas y nos fuimos también con MCruz a ver un musical que era más bien una comedia ácida escocesa, con un súper acento fuertísimo, y con música de la ELO, una maravilla y si hubiera entendido más, hubiera estado aún mejor. Qué acento tan difícil!! Además había mucho slang o giros que igual no comprendemos, yo tampoco; desde luego, la gente se partía de risa, y nosotros a veces también porque eran muy buenas en su expresividad. La música, como ya he dicho, insuperable.


Y ayer estuvimos pasando el día en el carnaval de Notting Hill. Esto sí que fue una sorpresa espectacular, la fiesta más colorida y salvaje que entiendo pueda ocurrir en este país. Se rinde homenaje a todas las comunidades caribeñas vinculadas de alguna manera a UK, y ocupa todo un barrio, es enorme!!! Había desfiles, bailes, alguna carroza, mucha música, mucha samba, música callejera también e infinidad de puestos de comida local y caribeña. Empezamos paseando a eso de la 1 por unas calles en que había bastante gente, mucha policía y algún disfraz, y acabamos a las 6 de la tarde, arrastrándonos hasta conseguir salir, entre las multitudes de gente joven, negros mayormente, algunos bastante borrachos o drogados, muchos más bailando, pasándolo en grande, un ambientazo espectacular, con una música atronadora que te producía palpitaciones, y muchos más policías!!! fue una odisea y acabamos tan agotados que no podíamos ni movernos!! Increíble!!!!



Qué feliz, por fin su negrita zumbona...!!!

Fue una tarde de no parar, caminar despacito, con mucho calor, millones de personas sobre todo jóvenes medio despelotados, música por todas partes, olores intensos a barbacoa y otros fluidos menos agradables, un follón considerable..., entiendo que JuanMa, el amigo de Pedro con el que habíamos quedado para dar una vuelta y cenar, se asustara y se fuera con sus hijos a Kensington Palace, mucho más civilizado, dónde va a parar...
Estoy pensando que estas fotos no hacen honor al colorido y al ambientazo que había allí, es increíble de verdad. El carnaval acaba a las 7, y es así. Después de eso hay mil fiestas por la noche en locales diversos que tendrán sus licencias o lo que sea, pero en la calle la juerga termina a las 7, y para eso hay miles de policías, para conseguir vaciar el barrio y supongo, permitir que entraran los equipos de limpieza porque aquello era como un campo de batalla lleno de cadaveres de botellas, latas y restos de comida.
Es curioso que, como veis detrás de nosotros, las tiendas todas están cubiertas con paneles de madera como si estuvieran cerradas o en reformas, pero no es más que una forma de defenderse de cómo debieron quedar algunas que no lo hicieron años atrás, supongo que hoy todas estas tiendas volvieron a mostrar sus escaparates tan normalmente. 
Hemos leído en la prensa que hay mucha controversia sobre si mantener la fiesta en el barrio o trasladarla. Supone muchísimo gasto, cientos de miles de libras en seguridad, limpieza, etc, muchos problemas de violencia, heridos por arma, detenidos por drogas, en fin, que según donde leas, te imaginas un panorama totalmente diferente, nosotros vimos una fiesta súper colorida y loca, divertidísima y llena de gente joven, aunque no niego que luego se liara una tremenda. Bueno, fue otra experiencia fabulosa en Londres que jamás imaginamos vivir. Genial! 
Y mañana volvemos a España, a Santiago, después de un verano muy original y apasionante, por lo menos para mí, aunque estoy segura que Juan y Pedro, sobre todo, también lo han disfrutado muchísimo. Y aquí también acaban mis fotos y mis cuentitos, que hay que volver a trabajar.
Besos a todos.



Jorge, lo que dice.

Estoy en el avión de vuelta, a punto de despegar, y creo que soy el único que falta por escribir algo en el blog, así que supongo que resumiré un poco mi mes y medio. 
Me encanta Londres como ciudad para vivir, para mí es lo ideal después de NYC, por eso llevo un tiempo queriendo pasar el verano aquí. Cuando llegas y no conoces a casi nadie, y el tiempo es el que es (aunque se empeñen en que hemos tenido suerte), hay muchas veces que te quieres volver, yo por lo menos. Pero por otro lado me gustaría pasar una temporada más larga aquí, he conocido mucha gente que es una pena que no vaya a seguir viendo. Todo es carísimo pero al margen de eso me podría ver viviendo aquí. Pero el Brexit...
He hecho un poco lo que vine a hacer, me he ido de tiendas, a sitios en los que no puedo permitirme nada y a mercadillos, he salido lo que he querido, lo único que no he hecho y tenía pensado hacer es ir a algún concierto, porque no he tenido suerte y no ha tocado en este tiempo nadie que me gustara especialmente. 
He acabado un poco cansado del trabajo, porque la gente estaba guay pero no me gustó cómo llevaban el sitio. Es la 'flagship store' de Mango, es decir, la tienda #1 en el Reino Unido, y lo llevan un poco cutre. Siempre tienen a una persona haciendo el trabajo de 3, no tienes descansos (que por ley deberíamos tenerlos), y hay algun manager especialmente pesado, en plan "no habléis entre vosotros", o en general muy encima, y siempre nos hacían quedarnos más tarde de la hora. Porque a las mujeres en rebajas se les va la olla. Por eso, además de mí, que me voy porque me voy, durante las últimas semanas han dado el 'notice' de que lo dejan, unas 6 o 7 personas más. Creo que van a hacer una reunión, toda la tienda para ver como pueden mejorar, pero a mí ya  ¯\_(ツ)_/¯.
El horario era un poco putada, cerraba casi todos los días así que llegaba a casa a eso de las 11:30 sin cenar, pero la verdad que en general he seguido bastante el horario español.
Lo de salir en Londres... un poco sin más. Seguro que somos todos extranjeros y no sabíamos bien a donde ir, pero aquí se queda a las 10, te tiran de la discoteca a las 3 y salimos todos desorientados. No hay metro entre las 12 y las 6, tampoco.
Que hay españoles en todos lados ya lo sabéis, pero en las discotecas más aún, creo. He salido por sitios muy distintos, Camden o Piccadilly, y siempre, la mitad de la gente en el sitio es española. 
Creo que esto ya lo ha cubierto mi madre, pero me he ido un par de veces a Brighton, porque conozco a gente allí que me acoge y tal, y siempre he tenido bastante buen tiempo allí, es una ciudad muy joven, dinámica y esas cosas que todas las ciudades quieren ser. No sé, es un ambiente muy distinto, es como si toda la ciudad tuviese 20-30 años. Es otro plan completamente, pero ha estado guay siempre que he ido.
Y... no sé qué más contar, y llevo 3 noches sin casi dormir y estoy un poco muerto. ya estoy en el aire así que me voy a dormir un rato. ✌🏽✌🏽✌🏽

sábado, 27 de agosto de 2016

Mi tarde en Heathrow

Que impresionantes son los ojos de las árabes!!! Hay una parte muy, muy importante de la población en este pueblo que es londres que lleva diversos tipos de velos, niqab, chador, hiyab (burka, no, claro) o una especie de turbante muy elegante (estas son iraníes), y eso hace que te llame mucho la atención y que las mires mucho. Reconozco que es parte de mi incultura, pero es lo que hay. Te planteas cómo son por dentro, si lo hacen por convencimiento o porque sus familias lo exigen, si al llegar a casa se quitan tanto trapo y queda algo largo o pantalones debajo, si se dejan el pelo al aire y suelto o tampoco. No tengo ni idea y no sé cómo preguntar y enterarme sin buscar en google, qué triste. Da igual, pero las miro mucho y veo que se maquillan tanto o más que las japonesas, que se pintan las cejas a la perfección y de manera muy marcada, se ponen dos kilos de rimmel y se pintan los ojos con suma precisión, y el resultado es que te quedas mirando a sus ojazos y son impresionantes. A ver, también las hay feas, claro, pero hay muchas muy guapas. 
Y esto me lleva a contaros mi día de observación de "rara avis" que tuve el otro día en Heathrow. Resulta que como se fue Jorge, vino MCruz a pasar unos días hasta que nos volvamos, y fui a buscarla al aeropuerto. En la Coruña había tal niebla que tuvieron que salir desde Santiago y muy retrasados, así que yo, q acababa de dejar a Jorge en camino hacia Stansted, y después de la clavada magistral del metro, 11£ desde Tottenham Hale hasta Heathrow 😱, me pase el día en Heathrow esperando a mi cuñada. 

Es verdad que el metro es carísimo, tremendamente caro, pero hay muchas cosas del transporte en esta ciudad que me gustan mucho. Más que el transporte en sí, es el comportamiento de la gente. Pedro me mandó esta foto del autobús que coge todos los días. Como veis, es un anuncio que con una poesía te recuerdan que dejes el sitio a gente mayor o que lo puede necesitar más, y realmente es algo que pasa, me llama la atención pero te ceden el sitio!! Estaré mayor ya...?
Bueno, volviendo a Heathrow, pase unas 5 horas esperando y claro, me dio tiempo a todo! La terminal no es nada divertida hasta que no pasas al duty free, y ahí no podía pasar, así que no tenía mucho con lo que entretenerme. Primero, me senté en la sala de llegadas y se me sentó un señor al lado, era un taxista y no paraba de comer gominolas de forma compulsiva, y entre osito y osito, comentaba cosas: uf, que caro me va a salir el parking del aeropuerto, hay que ver lo desastrosa que es esta terminal, siempre hay retrasos (claro, la niebla de Coruña es la culpable del caos en la terminal), de dónde viene tu pariente?, mi amigo viene de América, ah, muy bien. Y volvía, cuanta gente esperando, es que esta terminal no va bien, no sé por qué pero no encuentro el vuelo de mi amigo en la pantalla, ya, decía yo, y tan pesado estaba con el puñetero vuelo que saqué mi iPhone, yo maripuri, y le pregunté por el número de vuelo. Qué cosas tan modernas tienen los móviles, me dice. Yo no tengo eso, pero mi amigo viene de América, ya, decía yo, pero de dónde, que América es muy grande. Pues no fui capaz de saberlo hasta que no metí el número en la aplicación del móvil y resulta que el tío éste no se enteraba de nada. El avión de su amigo llegaba al día siguiente, a la terminal 5 y el vuelo venía de Calgary, Canadá. Al final, sí que venía de América. Oh, my god, se levantó y se fue. Y no me ofreció ni un osito, desagradecido.
Después de tomarme un sándwich en M&S y un zumo, me fui a dar un paseo y en busca de un cafelito. Salí a la calle y me senté fuera a observar a la gente que entraba y salía de la terminal. Muchos árabes y japoneses, y muchos de los que se iban, hacían cola para rellenar y exigir la devolución del Tax revenue. 
Unas tan negras y otras tan coloridas..., algunas de estas, aunque no se aprecie en la foto, eran muy elegantes, gente de pasta. Yo estaba ahí sentada y los veía a todos pasar, con carros llenos de maletonas enormes y algunos además con cajas de vajillas completas y juegos de té o café superferoliticos y llenos de dorados, estaba claro que venían por una larga temporada o quizá, a vivir aquí. 
Volví a entrar al cabo del rato y me fui de paseo por las pocas tiendas que hay en esta zona. Me hizo pensar en La Terminal, la película esa, basada en una historia real, en la que un tío se queda en el limbo del aeropuerto en Estados Unidos sin poder salir ni entrar, malviviendo en la terminal. Lo mío era mucho menos angustioso pero más aburrido, eso también. Entré en una tienda de maletas y la pobre dependienta estaba más aburrida que yo y no sé cómo pero nos pusimos a charlar, le conté que estábamos aquí de vacaciones y cuando le dije que era española se puso contentísima, me pregunto mil cosas sobre Madrid y Santiago, qué ganas tenía ella de viajar, claro, es que mis padres son tan tradicionales que no me dejan aún irme sola por ahí. Qué tal se vive en España?, tiene que ser precioso. Era de Afganistán, 19 años y muy mona, con hiyab y una verborrea alucinante. Me dijo que era de Afganistán pero que había nacido en Londres, que nunca había viajado a su país, pero es que le daba miedo, le podía caer una bomba o algo así, qué horrible. No se sentía británica, tampoco parecía sentirse muy identificada con Afganistán. Ella, lo que quería era viajar por Europa, y estaba ahorrando aunque a sus padres no les hacía mucha gracia el tema. Luego me pregunto si tenía hijos y le hice el resumen, le encantó que los chicos estuvieran trabajando en Londres, y me dijo que ella estaba un poco aburrida en la tienda. Un poco? Uf, cómo hablaba! 
Seguí con mi paseo, matando el rato y me encontré con la sala de rezos multicultural. 

Para empezar, no entendí todos los símbolos religiosos, pero aun así, me metí para ver qué era o qué había. Eran dos salas separadas por un pequeño pasillo, a la derecha estaba la cristiana y a la izquierda la musulmana, los demás credos no sé donde se ponían, o que se supone que hacían, solo sé que en el armario había literatura para cada una de ellas, el Talmud judío y lo que sea que usen los budistas. En la cristiana había una mesa que hacia las veces de altar y un par de Biblias, nada más. En la musulmana había una cortina que separaba la zona de rezo de los hombres y las mujeres, había alfombras para utilizar y un sitio donde dejar los zapatos. No pude ponerme a fisgar mucho más porque hay cámaras por todas partes, CCTV, y ya te advierten que no andes con móviles y eso, aunque me provocaba una enorme curiosidad. Tampoco me quedé más porque el aire acondicionado estaba bastante fuerte y el pestazo a pies se quedaba congelado en el aire y resultaba súper desagradable. 
Al salir de esta sala me encontré con un piano que te dejan ahí en medio precisamente para que lo toques. Hace tanto que no toco ni una tecla que me dio mucho corte ponerme a ensayar veinte veces lo mismo, así que solo toqué tres teclas y saqué la foto. 

Cuando ya se acercaba la hora, me coloqué delante de la puerta de salida, para ver el teatro del mundo que es ver salir a cientos de personas de lugares tan diferentes, que esperan ver a alguien conocido que les va a buscar. Todos tienen cara de expectación, de sorpresa, de alegría, y me acordé de Love Actually, que acaba así, viendo como la gente se reúne en las salas de llegada de los aeropuertos. Qué bonito... Y finalmente, salió MCruz.



Esta es la funda del móvil que me han regalados mis hijitos por mi cumple! Yo diseñé las fotos que yo quería, fotos de este viaje, y las lleve a Oxford St, a la tienda donde en una hora aproximadamente te la imprimen en la funda y queda súper chula y personalizada. Ni a Pedro ni a ellos les gusta nada, pero a mí me rechifla!! 


Y esta es una de las últimas tardes de Juan en H&M, Dios, qué penita le da marcharse, que bien lo pasa, sobre todo en su "till", en la caja. Es un experto, sabe hacer de todo, con tarjetas, sin tarjetas, devoluciones..., un artista. Y siempre sonríe y es súper amable, el empleado del mes!!!


Y por ultimo, os cuento que este es el país de los mil sabores. Seguro que no es el más raro en eso, para nada, pero desde luego mucho más que en España. Pides un paquete de patatas y resulta que pueden ser de cien mil sabores, con queso y cebolla, con vinagre, con cóctel de gambas, con bacon, picantes, y no sigo porque no me acuerdo, pero en serio, hay muchísimas. Luego, pasa igual con las cervezas, y en general con las bebidas, hay tantos tipos de cervezas que si llegas sin haber tomado la decisión antes, puedes hacer noche en la barra. El otro día me pidieron media pinta de sidra, y también aquí podía elegir, había varios tipos. Dulce o seca? Les pedí que me trajeran una más dulce, pensando en una tipo "el gaitero", y esto es lo que me trajeron, la del medio, tan mona. Resulta que tiene un toque de fresa!!! A la sidra le meten un chute de sirope de fresa por si no tiene bastante sabor y ya está, arreglado. Al principio esta tomable, pero al cabo del rato, acabas asqueada del sabor dulzón y artificial. Aajjj. Los sabores planos no les gustan, todo tiene que tener un añadido, incluso la cocacola, que puede ser de cereza, de vainilla..., o lo más flipante, el agua. El agua del grifo normal y corriente tiene gajos de naranja, limón o pepino!!! 

Qué aburridas deben considerar las bebidas en España... Será por eso que beben tanto alcohol? Puede ser...


miércoles, 24 de agosto de 2016

Varios sitios diferentes en Londres, y Brighton.

Hace un calor infame, ya hemos hablado varias veces del tiempo tan bueno que estamos teniendo este año, pero lo de hoy es inenarrable. Muchas veces he visto en el metro que te advierten de que lleves agua y que si te encuentras mareado por el horrible calor, que no entres en el vagón, y que busques asistencia en la estación. Estos deben de tener pájaras cada cinco minutos, es un calor húmedo y que te aplatana... Y claro, yo no he traído ropa adecuada para este calor, hoy parece como si estuviéramos en Málaga, jamás lo habría imaginado!! Así que parezco una inglesa. Las pintas que llevo hoy son sólo acordes con las pintas habituales de los ingleses, está claro que siempre nos preocupamos mucho más por nuestro aspecto que estos de aquí; he salido con las chanclas, hecha un adefesio y más contenta que unas pascuas!!! 
Pedro va todos los días a trabajar, bueno, a las bibliotecas a leer, y esta encantadísimo, deben de ser unas bibliotecas fabulosas porque no perdona ni un día... Por eso sale tan poco en el blog, pobre...Eso sí, los planes a partir de las 7 le encantan y los disfruta mucho. Hemos ido al musical, al teatro, tenemos pendiente otro musical y el otro día fuimos a un concierto precioso: Bach y Handel by Candlelight, en la iglesia de St Martin in the fields, esa de la cafetería en la cripta. De hecho, fue un concierto a la luz de las velas porque  cuando oscureció fuera, veíamos más bien poco. Fue un concierto de piezas variadas, alguna moderna, precioso, sobre todo por el sitio y el ambiente. La iglesia estaba hasta arriba, evidentemente tuvimos que coger las entradas por internet y no fue muy barato pero nos encanto y mereció la pena. Esta iglesia siempre tiene conciertos interesantes, los del mediodía suelen ser gratis.


Como hay días entre semana en los que Juan no trabaja, nos vamos los dos a hacer turismo y cosas por ahí. El otro día le llevé a la orilla sur del río, a la Torre de Londres, al puente de la Torre, y al HMS Belfast. 
Aquí encontramos uno de esos sitios para ver las olimpiadas y un puesto de Müller, de yogures y eso, que te regalaban de todo, así que pasamos N veces y nos pusimos hasta las trancas de yogures!!! Qué ratas...


Juan en modo Titanic.

Entre lo mucho que he leído en blogs y webs sobre Londres, y lo que me he paseado, he encontrado sitios curiosos que ver, sitios menos típicos, por ejemplo, Little Venice, que como todo en este pueblo, está sobrevalorado. No porque no sea bonito, que lo es, es monisimo y ahora os cuento, es que realmente se trata de un solo canal, uno, así que el nombre de Venice me parece exagerado; también le podrían haber llamado Little Panamá, porque como es uno solo... Pero eso no suena tan bonito. Bueno, es muy típico, muy british, y está en una zona espectacular, Warwick Avenue, con unas casas impresionantes, más bien mansiones, súper cuidado todo y rodeado de jardines.
Que más hemos visto?? Pues yo, que como Juan estaba trabajando y no siempre me acompaña, he descubierto lugares que jamás habría imaginado, por ejemplo la iglesia en ruinas de St Dunstan in the east, una maravillosa iglesia medieval que restauró Wren después del gran fuego de 1666 y que quedó en ruinas en los bombardeos de la segunda guerra mundial, solo queda el campanario y alguna pared. Lo más impresionante es que esta en pleno corazón de la City, rodeado de rascacielos y edificios de oficinas!!! Es el sitio ideal para irte a tomar el lunch y desintoxicarte de la oficina.
Aunque estos ya se desintoxican a placer cuando entran en el pub... Otro sitio muy bonito e interesante a la hora de comer es el mercado de Leadenhall, este me lo enseñó David hace mucho. Está también embutido entre los edificios más altos de la city, y es una belleza de edificio. 

Creo que entre los muchisimos oficinistas que había allí, no encontré más que una o dos mujeres... Así va el país, se apuestan en referéndum lo que no tienen y mira lo que pasa... Hombres! Como dice la zarzuela :"Si las mujeres mandasen...🎼"

 Es un mercado de tejados de hierro decorado, del XIX, que ahora está de lo más pijo, tienen un par de pubs preciosos, tiendas elegantes y algún restaurante.
Y como Jorge ya ha dejado de trabajar porque se vuelve a España mañana, también se nos unió ayer, que nos fuimos Jorge Juan y yo a Brighton, a pasar el día y a ver a mi amigo David. Me encantó Brighton, me pareció súper decadente. Creo que yo ya había estado, hace mil años cuando íbamos a Buxton, pero apenas me acuerdo. Solo tengo en la cabeza dos recuerdos, un parque pequeño, en cuesta y el Pier. En efecto, volví a ver las dos cosas, paseando desde la estación del tren a la que llegamos desde Londres, llegamos al Royal Pavillion, un palacio de principios del XIX que parece que estás en pleno Bombay!!! No recordaba que fuera tan exótico, me pareció super impresionante. Lo construyó el rey George IV para sus veraneos y para reponerse de su gota y alrededor del palacio crecieron los palacetes y casas señoriales, pero luego a la reina Victoria, que era muy austera, le pareció que era un dispendio de lujos y se lo donó a la ciudad. 




Cuando llegamos al Pier, Jorge se fue por su lado porque había quedado con una amiga que vive allí y se iba a bañar a la playa. La visita al Pier fue como transportarse cuarenta años atrás!! Estaban poniendo por los altavoces un disco de recopilación del año del caño de 1970 que tenemos nosotros también en el coche, y entre eso y el aspecto decadente y anticuado que tiene el Pier en sí, parecía que estábamos en los 70s. Fue muy agradable, estaba lleno de gente pero no demasiado, un ambiente festivo y un día de sol maravilloso. Mucha gente en la playa, algunas con burkini, pero eso aquí a la gente le importa poco, según me dijo David. Nosotros seguimos paseando y luego comimos juntos en un súper restaurante de pescado, buenísimo, y David nos invitó a comer...fish and chips, pero de calidad! Por si vais a Brighton alguna vez, os lo recomiendo, se llama "the Regency", está en el paseo marítimo. También pasamos por el Grand Hotel, de infausto recuerdo para algunos, porque aquí el IRA intento cargarse, y casi lo consigue, al gobierno de Maggie Thatcher en pleno, allá por el 88.




Mañana se va Jorge a Madrid, y viene MCruz a pasar unos días hasta que nos volvamos todos. Estos días van a ser bastante ajetreados, tenemos muchos planes y Juan acaba su trabajo en H&M el domingo. Ya lloró mucho por whatsapp (😭😭) cuando nos contó que presentó la renuncia, y más llorará el domingo cuando se acabe realmente. 
Veremos... Y si podemos, si nos da el tiempo, lo contaremos!  Que poco dura lo bueno...